Cartas a mi suegra ( II )

Divergente.

Esa parece ser la tendencia. Como una gota de agua al caer en un charco. Primero, se contrae y se eleva sobre el entorno, pero despues vuelve a caer, y parece difuminarse en todas direcciones, dibujando ondas a su paso.

Resulta evidente que tu eras la tensión superficial. Tu dabas forma y movimiento a esa gota. Y ahora todo se ha vuelto extraño, traumatico y complicado, muy complicado.

A veces da la impresión de que, de repente, todos nos hubiéramos convertido en personas diferentes a las que eramos. En desconocidos. Uno no entiende por lo que pasáis aquellos sobre los que gravitan las familias hasta que no observa el caos que queda después.

Dicho esto, pareciera el fin del mundo ( un mal día, y en los malos días siempre se escribe mejor ), la realidad es que el tiempo es insaciable, irrefrenable, y mal o bien seguimos su estela. Hoy quiero mandarte un abrazo de mi madre, que se ha convertido en una figura importante para tus hijas, responsabilizada por sus sentimientos hacia ti ( y hacia ellas, claro ).

También mi padre ha descubierto una nueva faceta de si mismo, y cuida de Ceci en lo que puede.

Nacho va de aquí para allá, reclamado por incontables amigos y por probables novias ( de esas que nos hacían reír a nosotros y sonrojar a el ). Esta tan alto como yo, y no dudo que dentro de poco cuidara de su padre más que a la inversa.

Tu hija menor se ha enamorado. Los afortunados son un enorme sofá y un hipnótico mueble de salón. Te hubieras divertido con la compra. Es la primera vez que busco un vendedor que quiera vender antes que el objeto que deseo comprar. Afortunadamente, sonó la flauta relativamente rápido y Carolina ya sueña cada noche con su idílico salón.

Ceci y yo pasamos los días entre traslados de cajas y cuadros, visitas a Ikeas y Leroy Merlines e instalación de luces y otras comodidades. No sabes cuanto me gustaría enseñarte la casa ahora. Ni la pena que siento por dejar así el hogar de mis abuelos. No parece haber, en esta vida, una sola alegría por la que no haya que pagar «intereses».

No te hablare de nadie más hoy, porque solo restan cosas que tu conoces y se que trataras directamente con los interesados.

Os echo de menos a todos. A mis abuelos, a ti, a Toskita y Pongo. Como siempre, os pido perdón por aquello que os hubiese dolido en su momento ( como he dicho, lo más doloroso es no ser suficientemente poco egoista como para valorar lo propio y lo ajeno en el momento adecuado ), y apoyo y consejo para lo que esta en el camino.

Termino, reparte abrazos por ahí, con cargo a mi cuenta.

Anuncio publicitario

Una respuesta a “Cartas a mi suegra ( II )

  1. Puede que la vida sea eso un círculo que empieza y acaba, por ello uno no sabe cuando empieza algo o termina un periodo, creo que vosotros estáis en el inicio de ese algo que es un episodio que nunca olvidaréis, lo de la casa, lo comprendo perfectamente, lo de vuestros hermanos, … y otras cosas que espero no comprenderlas hasta dentro de muchos años, un abrazo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s